Las Escaleras del Alcohol

Cuando bajé aquellas escaleras, camino de A .A., puedo asegurar que había llegado al infierno de la desesperación. Era mi último escalón; lo único que me quedaba por probar, antes de renunciar definitivamente a una vida con la que ya no podía. Llena de miedos, vergüenza y dolor.

 

Aquella era la persona que entró, un miércoles de Noviembre, en la reunión del Grupo Los Doce Pasos, para salir, hora y media después, siendo otra. La semilla de A .A. había calado en mí. Faltaban todavía un par de meses para darme cuenta del concepto ”renacer”.

MI PRIMER AÑO DE SOBRIEDAD

Estoy a punto de cumplir un año dentro de la comunidad y, siento que debo dejaros aquí mi testimonio, como si de dar un paso 12 se tratara.De aquella primera reunión, recuerdo las miradas de amor y comprensión, la emoción, el nudo en la garganta y, sobretodo, recuerdo que algo hizo un clic dentro de mí. Al salir, ya no paré en la tienda de las 24 horas donde, cada noche, antes de entrar en casa, compraba cuatro o seis latas de cerveza. latas rojas, color infierno. No tuve que hacer ningún esfuerzo de voluntad. Simplemente, no paré. Ese fue el primer milagro de A.A.

 

LOS MILAGROS DE A.A.

En Navidades leí por primera vez el libro azul. El segundo milagro que obtuve fue entender que el programa de los 12 pasos es una herramienta de gestión, una enseñanza práctica para poder funcionar mejor en la vida y con la vida.

El tercer milagro consistió en percibir claramente la energía, positiva y abierta, que se genera en las reuniones. Acudía tres veces por semana. En A.A. no hay órdenes, ni imposiciones, tan sólo sugerencias salidas de la experiencia y, aunque la sugerencia era “90 días, 90 reuniones”, yo me encontraba bien con las tres semanales. Desde esa energía positiva, a través de los testimonios de los compañeros veteranos, me fue regalado entender que, beber no es sino la evidencia física de una enfermedad, cuyas raíces anclan en el pasado más sepultado. Son raíces emocionales, que me llevan en la vida a reaccionar, en vez de actuar. Las acciones nacen de la confianza; las reacciones, del miedo.

Captada la esencia de mi enfermedad, empecé a escuchar con otros oídos, a leer con otra mirada. Y llegó el cuarto milagro: Un compañero organizaba un taller que empezaba en Marzo, para ir iniciándose en la comprensión del programa; trabajando sus pasos a través de lecturas, escogidas del libro azul y del 12 pasos, 12 tradiciones, contestando a preguntas, formuladas para familiarizarse con la introspección y el autoanálisis. Ahora sé que no fue casualidad, sino causalidad, puesta en mi camino, para iniciar a buen ritmo mi recuperación.

 

HÁGALO CON CALMA, PERO, HÁGALO.

 

Uno sabe cuándo le ha llegado el momento de empezar a trabajar el programa. A mí me llegó al sentir, por primera vez en 30 años, una calma interior que había perdido allá por los 28. En paralelo al discurrir del taller, fui introduciéndome en los pasos. Actualmente, estoy a punto de empezar con el quinto. Si bien existe un aparente orden para hacer el programa, éste, a mi modo de ver, no es inamovible. Cada situación y cada alcohólico, es diferente. Se puede no haber pasado del primer paso y dar continuamente pasos 12. Se puede, como yo, estar en el quinto y practicar el décimo cada día, al final de la jornada o, cuando el resentimiento empieza a hacerse notar.

Este verano he hecho mi cuarto paso y, para mí, hay un antes y un después. Ahora puedo diseccionar mis reacciones; puedo ver que mis resentimientos son excusas, más o menos elaboradas, para hacerme daño; que mis defectos de carácter son defensas (reacciones) contra mis miedos; que mis miedos surgen de exigencias enfermas (miedo a perder, miedo a no tener) y, que mis exigencias enfermas sólo disminuirán si yo trabajo mi espiritualidad.

 

DIOS COMO MAL MENOR: EL DESPERTAR ESPIRITUAL

 

Llegamos así a la madre del cordero para cualquier recién llegado a la Comunidad: El Poder Superior y Dios, como cada uno lo conciba. Yo, que era agnóstica desde los 18 años o incluso antes, empecé “pasando” de estos conceptos que, desde mi descreimiento, me parecían propios de una secta. Los obviaba para centrarme en las experiencias que sí me ayudaban y, me ayudaban mucho. Aquello estaba funcionando y, Dios, era un mal menor.

En el campo de la espiritualidad, comencé trabajando el tercer paso desde la certeza de que existe en la vida un Orden Natural, superior al mío particular. “No interferir en el Orden Natural de los sucesos”. Ese fue mi primer concepto en este asunto. No imponer mis deseos, relajarme y esperar al desarrollo de los acontecimientos, sin interferir en ello. Y funcionó. A menudo comparto en las reuniones que, “El Poder Superior es comodísimo”. Y, para mí, lo es.

Tras el cuarto paso, la idea cambió. Estamos en un programa basado en la honradez y debo contar que, librada de los escombros que quedaron en los inventarios, en mi cuerpo y en mi mente, entró la luz. No sé si divina o cósmica pero, sin duda, luz espiritual. Los católicos, entre los que no milito, lo llamarían una conversión. Los AA lo llamamos una experiencia espiritual. Este verano, en un concreto momento que duraría tres o cuatro segundos, mientras miraba al mar sin pensar en nada, entró en mí la certeza de que existe un algo superior que me cuida y que sólo quiere mi bien, que yo sea feliz. Esa certeza sigue conmigo. Esta experiencia no es un quinto milagro, sino tan sólo la consecuencia de trabajar el programa, donde literalmente se nos promete un despertar espiritual que, en mi caso, ya ha comenzado.

LLEVAR EL MENSAJE

La vuelta al cole me trajo la oportunidad de realizar el servicio de I.P.  para mi grupo. Como el “no” ha desaparecido de mi vida, sustituido por el “y…¿por qué no?”, mi actitud ante todo lo que sucede es interrogante, positiva y, desde este nuevo mirar, acepté con ilusión el servicio. Acabo de empezar, no llevo ni dos meses pero, la recompensa que obtengo es ya infinitamente mayor que todo lo que humildemente pueda hacer por difundir nuestro mensaje.

Así, he llegado al primer cumpleaños de mi renacer, dando pasitos y comenzando a hablar tímidamente de la maravilla que, para mí, supuso el haber tenido el valor de bajar las  que ya son mis escaleras, para decir en voz alta: “ Me llamo Mª José y soy alcohólica”.

 

.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Grupo de Alcohólicos Anónimos en Lavapiés

El Grupo Centro de Alcohólicos Anónimos se traslada al barrio lavapiés-embajadores a partir de septiembre, al Centro Social Comunitario Casino de la Reina, donde cooperará como un activo mas de salud, en llevar el mensaje de recuperación a las personas que tengan un problema con el alcohol y que quieran dejar de beber.Las reuniones se realizarán en el espacio “La Casita”de lunes a viernes de10:00 a 11:30 de la mañana

“La Casita” lugar de reunión del Grupo Centro de Alcohólicos Anónimos

La historia de A.A. está llena de  nombres de personas no alcohólicas, profesionales y otras, que se han interesado en nuestro programa de recuperación. Miles de nosotros
debemos nuestras vidas a estas personas, y nuestra gratitud sobrepasa todo límite.(1)

Desde aquí expresamos nuestro agradecimiento a Dª  Isabel Herrero Fernández-Trabajadora Social Técnica de proyectos Sociales, Mujeres, Vivienda, Inclusión Social- por su cooperación para facilitarnos un espacio en el ambito del Casino de la Reina, donde  realizaremos  las reuniones del grupo de AA y por el interés en que el grupo de AA pueda participar y ofrecer una solución mas a las personas  del entorno y área de influencia; que puedan tener problemas con el alcohol.

El Casino de la Reina

Es una casa de recreo o casa de campo con grandes jardines que el Ayuntamiento de Madrid regaló a la reina Isabel de Braganza, segunda esposa del rey Fernando VII, según el acuerdo que se llevó a cabo el 5 de abril de 1817. Ocupaba el perímetro que luego delimitarían la glorieta de Embajadores y el Portillo de Embajadores, y las calles de Embajadores, Ronda de Toledo y Ribera de Curtidores. En los albores del siglo XXI el recinto está ocupado por una serie de edificios docentes.

Actividades para personas adultas

La mayor variedad de actividades se dirigen al colectivo de personas adultas. Sin distinción de sexo, raza o religión, aunque algunos son específicos para algún colectivo, los talleres de los que pueden disfrutar los habitantes el distrito son muy variados. Tambien con actividades para todos los públicos, familias, niñas y niños, jóvenes o personas adultas, con cita previa o sin inscripción, sólo es necesario acudir al propio centro.

El Grupo Centro de AA sesionará en” la casita”

El espacio Casino de la Reina abre las puertas al grupo centro desde septiembre para realizar reuniones diarias de lunes a viernes. Una parte central del programa de recuperación de AA son las reuniones de compartir. En estas reuniones compartimos libremente nuestras experiencias con el alcohol, la forma de beber y como nos causaba problemas; la dificultad que teníamos para mantenernos sin beber y, muy importante, como nos mantenemos ahora sin beber con el progama de doce pasos de AA.

¿Asistir a una reunión de A.A. me compromete en algo?
No. A.A. no lleva archivos de sus miembros, ni constancia de quiénes asisten a las reuniones. No tiene que revelar nada sobre sí mismo. Nadie le molestará si usted no quiere seguir asistiendo.

La misión del grupo de Alcohólicos Anónimos consiste en brindar un ambiente, en el cual los adictos se ayuden unos a otros a dejar de consumir drogas y descubrir una nueva forma de vida; para ello realizan encuentros regulares, con el fin de permanecer sobrios, compartir sus experiencias y practicar un programa de recuperación de 12 pasos. Este es un programa libre y gratuito que permite, si aceptan dejar de beber, una abstinencia completa. AA es una organización autónoma, pero teniendo en cuenta los objetivos de su funcionamiento, es importante que la comunidad médica y paramédica la conozca, para poder trasmitir el mensaje a los alcohólicos que tengan registrados o no como grupo de riesgo en su comunidad, y necesitan orientación para acudir a este tipo de grupo donde pueden encontrar la ayuda necesaria.

Conclusión

El objetivo primordial de A.A. es llevar su mensaje de recuperación al alcohólico que busca ayuda. Casi todos los tratamientos del alcoholismo tratan de ayudar al alcohólico a mantener su sobriedad. Sea cual sea el camino que sigamos, todos tenemos el mismo destino, la recuperación de la persona alcohólica. Juntos podemos hacer lo que ninguno de nosotros puede hacer solo. Podemos servir como fuente de experiencias personales y como un sistema de apoyo constante a los alcohólicos en recuperación.

Felices 24 Horas.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | 2 comentarios